Mas de una vez, he pensado en volver al domingo. Dejarlo ahi...dejarlo ser, tan inocente, tan leve...con el dulce sabor con el que un niño arregla un juguete roto. Piensas...y prefieres pensar que eres tu la situacion. Es mas facil, porque asi el ser idolatrado sigue siendo ajeno al dolor. Pero no puedes evitar que se te acelere el corazon...imaginar, dulces sueños, mientras te sientes el cielo y una hormiga, y llueves agua salada, y por un momento entiendes al mar. Te das cuenta de que ahora (8)"things look peaceful"(8), pero todo hubiera sido mas facil el domingo...seis cuerdas y seis dias, porque el domingo ya no es cada semana. Y tu...tampoco eres para siempre. Y te entra ese frio en el estomago, el mismo que cuando sabes que llega algo...y no quieres. A ti, si.

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