La velocidad con la que te extiendes
por mis venas
da miedo
y hace pensar si no eres una extraña aflicción.
Ya he padecido esto antes,
sé que voy a sufrir.
Pero tengo que probar
a sumergir lentamente
idea por idea ,
la palabra que vuela de mi boca a tu oido,
sumergirla y deslizarla
en lo más profundo de ti
aunque eso signifique alcanzar
sólo la superficie
donde hay un ocaso brillante
que grita tu nombre blanco.
Naranja gime.
En un sueño casi infinito
que me visita a veces.

<< Home