Tarde surrealista
Tarde surrealista. Los protagonistas de la historia, aguardando secretos por confesar en medio del aroma del polen. Por mi parte, angustia vital, de no saber estar a la altura de la situación, de no saber decir no. De aplazar lo inaplazable de manera forzosa, y forzar a los que nunca me presionan, presionando a los que se esfuerzan. Conclusión: Al final, voy a perder todo lo que quiero, como Beatriz. Siento descubrir el final del libro, pero es así. Vuelve a por Mónica, sabe que aun hay un rayito de esperanza, llega y ella solo es una yonqui mas, que en plenos noventa se limpia de sus vicios de la decada pasada. Y Cat y ella pierden. Cat queda en los verdes prados de Edimburgo, con todo su amor por dar.
Siempre me ha dado miedo que mi historia termine igual, dividida en esta batalla interior de sexos.
Hoy me soñé contigo, tal y como quiero. Sé que tú no. Qué angustia al levantarme y ver que no te voy a tener nunca igual, que no son suficientes dias los que palian esta constante.
Vuelvo, como siempre, a inconformarme con la conformidad.

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